Me siento sobre las telas podridas de mi cama

pensando en lo terrible y extraño que se vuelven los adjetivos seguidos de esos putos sustantivos

Ya desearia mi verga un condon
como el que Gingsberg
invoca en el poema que leo

La tierna sonrisa de mi madre mirando uno de esos programas basuras que suelen dar despues de la 1 de la mañana
no hace mas que suponer la debacle secretade unos cuantos
nosotros

Los concientes esquizofrenicos de cuello y corbata ,
las putas celestes de peludos pubis

adonde fue que fuimos que volvimos con los parpados
hecho huesos?
a la guerra?

No

apenas nos movimos en la periferia de la perplejidad

escuchando los
sonidos de los estomagos cantantes.