AÑO NUEVO (Salva)
"No somos nada, no somos nada", dice una canción de la La Polla, mientras me preparo prolijo para enfrentar el nuevo año ke se nos viene encima. Ceratti ya me habÃa llamado por teléfono: "Aló negro, espero no te demorÃs mucho en venir para acá, ya llegó Juan con Javier y después de los brazos nos vamos todos a la casa de Heidi a una "recepción", ah.
Son las 00:35 de la noche. Voy camino a la casa de Ceratti. La noche está muy despejada. Se pueden ver muchas estrellas en el cielo. "Tu futuro nunca llegará, tu futuro se autodestruirá" dice otra canción. Lo cierto es ke tengo muchas ganas de tirarme. Copete. Ya casi siento los sorbitos de CORSARIO bajando por mi garganta. Kizá algo de mariguana. Pero era el alcohol lo ke más me excitaba esa noche. Llegué donde Ceratti.
- ¡Hola poh huevón, cómo estai!
- ¡Jesucristo!
Yo molestaba a Ceratti por su barba y cabello largo. Le decÃa ke se parecÃa Jesús De Nazaret. El no se molestaba. Más bien le parecÃa simpática la comparación. Después de los abrazos y los "obligados" ponches nos fuimos a la casa de Heidi. Por el camino compramos una "chuica" para asegurarnos de ke no faltara vino tinto. Llegamos al carrete.
- ¡Feliz año nuevo!
- ¡Feliz año!
- ¡Ke se te cumplan todos los deseos...!
- ¿Hasta los más Ãntimos?
- ¡Igual!
- ¡Ven pa' cá huevón!
La casa estaba llena de gente. Amigos, familiares y algunas personas personas ke no conocÃa. El licor de a poco comenzaba a ponerme más ke contento. Ceratti sacó a bailar a una mina ke, según me contó después, hace tiempo "le habÃa echado el ojo". Yo saké a bailar a Heidi. Entre baile y baile nos pusimos a conversar.
- ¡Oye sabÃs ke una amiga mÃa kiere conocerte!
- ¡Kién es!
- ¡Se llama Camila, mira justo ahà viene!
Era la mujer más hermosa ke habÃa visto en mi vida. Era morena. Pero esa noche andaba rubia. La verdad no recuerdo bien como era pero era bonita. TenÃa un lunar como el de Cindy Crawford. Y su cuerpo era bellÃsimo. Delgada pero esbelta. En realidad tenÃa carita como de muñeca. Y en su rostro tenÃa una expresión de: "El amor es el ke ama"...
Sinceramente sentà un poco de miedo en akel instante porke al observarla tuve la impresión de ke era ese tipo de mujeres ke son como semidiosas, ke muy pocos tienen la oportunidad de verlas en la vida, ke si decÃa una mala palabra o tenÃa algún mal pensamiento el destino cósmico de mi existencia podÃa verse fuertemente alterado, etc. Pero no me interesaba. Asà ke venciendo todo mi machista y absurdo temor decidà hablarle.
- Hola, ke hace una nena cómo tú en un lugar cómo este...
- Esfúmate.
Era fácil deducir ke esto me lo decÃa por mi evidente estado de ebriedad. La verdad es ke me sentà mal. Muy mal. Lo único ke atiné adecirle era ke le iba a escribir un cuento o algo asÃ. Después me puse a bailar con otras minas y me olvidé del asunto.
Al otro dÃa me encontré con Heidi. Me preguntó cómo me habÃa ido con su amiga. Le conté ke bien. Super bien. Esta se rió misteriosamente y me dijo ke todo habÃa sido una broma, ke su amiga estaba pololeando y ke en realidad me habÃa encontrado medio "tontito". Yo intenté explicarle ke si me habÃa comportado como un imbécil era producto del alcohol pero luego desistà de la explicación y opté mejor por olvidarme de todo.
Salvador Plant
Septiembre de 2007.

maletadespanzurrada dijo
Tremendissimo amigo mio. Esas amigas y sus bromitas deberian emplear sus palabras en quejidos y furibundas anales. en beber y debatir, hacer pedazos la mierda caliente que nos hace caer y luego acostarse nuevamente.
Bueno en todo caso ese año nuevo fue bastante festivo al parecer.
Le recomiendo la lectura de William Burroughs "Los muchachos salvajes"
un libro que penetra en lo mas hondo de la cultura masculina. Como para obviar la presencia totemica innecesaria en la que hemos alzado a las mujeres. Con el perdon de madre naturaleza...
Saludos y visite www.maletadestripada.wordpress.com
15 Noviembre 2007 | 09:44 PM